fbpx

A los adultos siempre se nos ha dicho que la motivación viene de adentro. En el mejor de los casos, lo entendemos; pero lograrlo nos resulta cuesta arriba. Encontrar puntos de apoyo, retos y ponernos objetivos con la finalidad de mantenernos siempre con una actitud positiva, no se puede considerar algo sencillo de alcanzar. Ahora bien, si pensamos en los adolescentes, la motivación se convierte en un factor de gran relevancia en su vida.

Sonaría lógico pensar que entre mejor sea el entorno que rodea a los adolescentes, el familiar, el educativo y social, mayor será su motivación para hacer su mejor esfuerzo. Si nuestros adolescentes se sienten aceptados y queridos es altamente probable que desarrollen un talento sin ninguna limitación. Con el paso del tiempo, siendo enmarcados por un contexto altamente propicio, los jóvenes comienzan a presentar una tendencia natural a sentirse motivados por ellos mismos.

En la medida en que los adolescentes encuentren en la motivación un bienestar personal, una razón más para ser aceptados por sus compañeros y en especial, una manera de ampliar sus posibilidades de acción, en ese momento la motivación se convierte en un amplificador del talento.

Nos hemos cansado de escuchar y de decir que los jóvenes sufren de “desmotivación”. Sí o sí, está en nosotros, padres y formadores, despertar en ellos el interés por hacer las cosas bien, por hacer su mejor esfuerzo. Orientarlos y guiarlos es indispensable para que no se pierdan en el camino. Los adultos que estamos más próximos debemos utilizar nuestra experiencia y capacidad para apoyarlos a lograr sus intereses de acuerdo a su personalidad. A todos niveles, los éxitos animan y los fracasos desaniman. No todas las personalidades aceptan y dirigieren de manera correcta un fracaso. Cuidar la autoestima de nuestros jóvenes es tan relevante como cuidar su salud física.

Pensemos en cuál es la más valiosa aportación y ejemplo que le podemos dar a un adolescente. Las respuestas podrían ser muchas. Me quedo con una: enseñarles a que la motivación proviene de ellos, emana de su interior, que no requiere del entorno. Es más, la meta es lograr su motivación, a pesar del entorno.

Pin It on Pinterest

Share This