fbpx

La manera en que vivamos y afrontemos las pérdidas cuando somos niños marcará nuestra vida adulta. Todas las personas a lo largo de su desarrollo experimentarán diferentes pérdidas y es imposible proteger a los niños de esta experiencia; por esta razón es necesario desarrollar habilidades saludables que los ayuden a sobrellevar el duelo.

Los niños ven el mundo y a las diversas experiencias de una forma diferente a la del adulto. En el caso de la muerte será necesario que los adultos sean claros al momento de informar sobre la pérdida de algún ser querido, esto podrá facilitar al niño el entendimiento de la situación.

Es importante que quien lo haga sea una persona significativa y de referencia para él; se le deberá informar lo más pronto posible porque necesita saber qué está pasando y permitirle desarrollar un sentimiento de control sobre la situación. También será necesario contar con tiempo para estar con él, ser capaces de escucharlo y respetar su espacio.

El adulto es modelo de comportamiento para los niños, ellos observarán las posturas que tomarán aquellos a su alrededor y así entenderán la validez de sus emociones y la forma de expresarlas, por esta razón es aconsejable que se eviten situaciones de dolor excesivo, innecesario o difícilmente gestionable por el niño.

Al momento de afrontar el duelo pueden presentarse diferentes actitudes de parte de los menores por lo que debemos estar preparados para no forzar respuestas que como adulto esperarían, en consecuencia recomendamos tomar en cuenta los siguientes puntos.

  • Estar abierto a contestar sus preguntas. Realizarlo de una manera clara y precisa, sin dar demasiados detalles.
  • Validar sus emociones. Dentro de estas se pueden encontrar la tristeza, culpa, enojo o miedo; será importante ayudarlo a distinguir de donde provienen, para así poder manejarlas.
  • Mantener rutinas. Esto les brindará estabilidad y el sentido de que la vida continúa.
  • Conmemorar al ser que murió. Hacerles saber que pueden platicar del ser que falleció, con memorias agradables o comiendo lo que a él le gustaba les permitirá lidiar con esta pérdida y poder sanarla.

Cada niño es diferente, es necesario que se les acompañe en este proceso y en caso de ser necesario acudir con un profesional para que pueda apoyar tanto al menor, como a la familia, a lidiar con la pérdida. La infancia es la oportunidad de crear adultos emocionalmente sanos.

Pin It on Pinterest

Share This