fbpx

¿Cuándo fue la última vez que te dolió una muela, el estómago o bien que presentaste un intenso o ligero dolor de cabeza?, y ¿cuál fue tu acción inmediata?, ¿asististe al médico?, ¿seguiste un tratamiento?, pues bien así de importante e inmediata debe ser la atención que nos demos ante cualquier malestar que manifieste nuestro cuerpo. ¿Y qué pasa cuando se presentan malestares emocionales?, ¿los atiendes con el mismo interés?, ¿asistes con el especialista?

Un malestar emocional al igual que un malestar físico altera la forma en la que pensamos, en la que actuamos, altera la manera en la que nos relacionamos, es por ello que debemos dar la misma importancia de atención si observamos cambios de conducta, de comportamiento, irritabilidad excesiva, cansancio extremo, entre otros.

Resulta primordial estar atentos a nuestras conductas, ya que el diario vivir, la inmediatez para atender las situaciones de vida nos conducen a vivir estresados, cansados, enojados, situaciones que desgastan nuestra mente y nuestro comportamiento en sociedad.

Las personas que son saludables emocionalmente tienen el control de su vida, es decir, controlan sus pensamientos, sus sentimientos y esto los lleva a tener comportamientos claros para hacer frente a los desafíos de la vida, atender con mayor objetividad los problemas que se les presenten, así como tener una alta capacidad de recuperarse de los contratiempos. Viven en armonía, con ellos mismos y con su entorno lo que les da la oportunidad de tener una mejor calidad de vida.

Hoy más que nunca debemos cuidarnos de manera integral, es necesario dar la importancia y el valor que conlleva a lo que sentimos, a lo que pensamos a lo que queramos lograr. En la medida que te sientas feliz desde tu interior, tendrás mayor fortaleza y podrás tomar mejores decisiones para tu vida.

PARA RECORDAR

La OMS nos menciona que la salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social; y no solamente la ausencia de enfermedad.

Pin It on Pinterest

Share This